Historia de la Logia

En 1891 siete maestros masones regulares de la Logia Aurora del Paraguay solicitan a la Gran Logia del Uruguay fundar una nueva Logia Simbólica con el distintivo Sol Naciente en el Valle de Asunción.  Ellos fueron los HH.: y M.: José M. Prado, Cristian G. Heisecke, Alfredo Boettner, Juan M.Carrón, Germán Ibbecken, Antonio Castellani y Pablo Bergenmann.

La Gran Comisión del Rito aconsejó la aprobación de dicho pedido, con la salvedad que debía llamarse Sol Naciente Segunda por existir otro taller de la obediencia con el mismo nombre.

El 20 de mayo de 1892 por Decreto de la Gran Logia Masónica del Uruguay, se nombró a los Hermanos Maestros Serafín Rivas, Ricardo García y Bernardino Caballero, todos ellos del Grado 33, en Comisión para instalar la Logia Simbólica del Sol Naciente Segunda al Oriente de La Asunción y cometiendo a la Gran Secretaría del Rito para la Expedición de la Carta Patente con el número, poderes y demás que correspondan.

El 11 de agosto de 1892 se funda oficialmente como Logia Regular de la Obediencia, la Logia Sol Naciente Segunda, por los Hermanos J.J. Méndez Sampaio, Cristian Heisecke, Alfredo Boettner, Juan M . Carrón, Germán Ibbecken, Antonio Castellani y Pablo Bergenmann.

El 1º de Octubre de 1892 un Decreto de la Gran Logia Masónica del Uruguay, regulariza la Logia Sol Naciente nº 2 y declara socios fundadores también a los HH.; y M.: Víctor Gautier, Pedro Casartelli, Juan Villanueva, José C. Meza y Otto Weltti.

El 20 de octubre de 1892 por Decreto de la Gran Logia Masónica del Uruguay se aprueban las elecciones de Dignatarios y Oficiales, celebradas en la Logia Sol Naciente Segunda, siendo electo Venerable el Hermano Alfredo Boettner. A partir del año 1892, son innumerables los aportes de la Logia Sol Naciente Nº 2 en la vida de la Masonería Paraguaya, siendo llamada con Justicia MADRE DE LOGIAS y en todos los campos de la actividad nacional.

Tal es así que el 6 de julio de 1895, los siguientes hermanos de esta Logia, Cristian Heisecke, J.J Méndez Sampaio y Serafín Rivas Rodríguez se unieron a José Segundo Decoud, Eleuterio Correa y Bernardino Caballero para fundar el Consejo Supremo Grado 33 Independiente y Soberano, siendo el primer Soberano Gran Comendador adjunto del mismo el Hermano Cristian Heisecke.